Revolución Mediática: la radio HD

Hoy en día, con el avance tecnológico constante, los medios de comunicación masiva han sido el blanco de lo que el sociólogo Jeremy Rifkin llamaría la Tercera Revolución Industrial. Esto lo podemos ver muy claramente en el caso de la televisión dada la nueva Reforma de Telecomunicaciones en México que, entre otros puntos, menciona la interrupción de la transmisión de señal la analógica por parte de las difusoras.

Este evento ocurrió el 31 de Diciembre del 2015 y prometía beneficios como un incremento en la oferta de canales y programas, la mejoría en calidad de audio e imagen y servicios múltiples que permitirían al espectador el uso de subtítulos y opciones de audio, así como el mayor aprovechamiento de los canales (del 2 al 51) y la liberación de los otros (del 52 al 69) para el uso de otras telecomunicaciones; hasta ahora no ha sido cumplido ni logrado no sólo por la televisión, sino por otro medio igualmente importante: la radio.

La Reforma de Telecomunicaciones sugirió, en su momento, una gran oportunidad de oferta laboral para los estudiantes de medios, periodismo y comunicación pues pretendía la utilización de los canales de televisión abierta disponibles para el uso de difusoras nuevas, sin embargo, a casi tres meses del acontecimiento, no se ha visto un canal que ocupe este espacio y la pregunta lógica sería ¿por qué?

Pues bien, la televisión en alta definición sólo puede funcionar con aparatos o antenas digitales, tecnología que tan sólo el 31% de la población del país tiene acceso. La radio, por su parte, también tiene carta abierta para iniciar transmisiones de manera digital desde el año pasado. Desgraciadamente, han sido tan sólo dos organismos quienes han tomado la oportunidad y, por supuesto, tenido ya algunos problemas.

Entre los aprietos en que se han visto el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) y Grupo Imagen (las únicas radiodifusoras mexicanas en iniciar transmisiones digitales), resaltan la poca audiencia que registran desde su transición a la alta definición (dada la migración de sus radioescuchas a estaciones que aún puedan escuchar sin la necesidad de comprar otros aparatos) y la falta de programas.

Suena un poco raro decir que es un problema el no tener contenidos con los cuales acompañar la avanzada tecnología con la que se han hecho estas difusoras existiendo tanto talento en el país con ánimos de entrar al medio; de hecho se solicitó al público una opinión sobre qué quisiera escuchar en la programación, lo cual parece democrático, sin embargo, también sugiere una falta de proyecto y visión para el uso de la alta definición.

Ambas difusoras se ven en el apuro de emplear los recursos que tienen y, en lugar de representar un avance y mayor facilidad para las transmisiones, pareciera que la tecnología está acabando poco a poco con los medios, quizá por ello el resto de su competencia ha decidido ignorar la oferta para una mayor calidad en su producto. “Los límites, en ocasiones, nos liberan” y parece que este es el caso de nuestro país, aún inmaduro para lo que la tecnología representa para los medios y la mayoría de su población.

Comparte nuestras ideas... Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
0Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicita información respecto a nuestros servicios de Cursos y Talleres: