“De cómo 13 Reasons Why cambió mi manera de escribir”

Escribir es difícil, escribir bien mucho más. Algo que tenga sentido, un propósito definido, que atraiga la atención de la gente y que no se haya dicho antes (o en su defecto, que sea dicho de una manera distinta) es bastante complejo. Como toda disciplina, es cuestión de ensayo y error, trabajar duro y aprender constantemente. Sin embargo, hoy no hablaremos de reglas ortográficas o de las características de un buen storyteller, hoy hablaremos de una serie que ha estado en boga, que causó revuelo entre el público millenial, y que me enseñó una de las cosas más difíciles a la hora de escribir: cómo hacer que tu historia sea leída (o vista) hasta el final, sin aburrir al público.

La historia detrás del éxito

La serie del momento dirigida por Tom McCarthy (guionista de Spotlight, galardonada con el Óscar a mejor película en 2016), narra la historia de una adolescente llamada Hannah Baker, quien tras cometer suicidio, envía a 13 personas (todos compañeros de clase, amigos o conocidos) una serie de cassettes en los cuales explica las razones por las que tomó esa decisión y cómo cada uno de ellos tiene parte de esa responsabilidad.

Hasta ahora todos conocemos y quizá ya nos sabemos de memoria la trama de la serie, lo importante aquí es considerar que, así nos haya gustado o no, el éxito que logró cosechar no es fruto de una casualidad, se trata de un gran trabajo de actuación, producción, marketing y en mi opinión personal, la mayor parte del mérito se lo lleva la historia.

La estratégica manera en que se desarrolló toda la historia mantuvo a millones de espectadores al borde de la silla durante trece capítulos, y esto se debe a cuatro razones que menciono a continuación:

1. Cada capítulo cuenta una historia. Cada uno de los cassettes de Hannah Baker habla de la interacción que en algún momento tuvo con alguno de los personajes de la serie y de cómo la orillaron –uno por uno– a tomar la decisión de acabar con su vida. Cada cinta es una historia completa que se va uniendo pieza por pieza (cassette por cassette o capítulo por capítulo) hasta formar un rompecabezas final. La serie no sólo nos cuenta sobre su suicidio, en realidad se trata de una gran historia que contiene muchas más y cada una es protagonizada por alguien diferente.

2. Nos cuenta el final desde el principio. Desde que comienza la serie ya estamos advertidos de que la protagonista  termina muriendo al final, sin embargo, esta no es la razón por la que la gente se queda trece episodios más viéndola, en realidad quieren conocer las razones por las que toma esa decisión; ver un poco más de los personajes; descubrir nuevos secretos y desenmascarar a los “villanos”. El hecho de saber de antemano cómo termina en esencia todo el drama, permitió a los guionistas tomar el control, y explotar muchas más situaciones para incluso otorgar un final que da pie a una secuela.

3. El suspenso como el mejor aliado. En realidad casi toda la historia pudo haber sido contada en muchos menos capítulos o ser reducida a una película de hora y media de duración, sin embargo, el punto era alargar la serie trece capítulos para que tuviera sentido con la simbología del número y se hizo de manera espectacular: utilizando mucho suspenso. Ninguno de los episodios tiene un final tajante o que culmine cada historia, se dejan “en pausa”, pues cada una se va ligando con los demás capítulos de una forma impresionante y con mucho misterio que queda en el aire. Esto mantuvo a la gente pegada a la pantalla haciéndole honor al término acuñado por Netflix: binge watching*.

4. Uso de flashbacks. Es impresionante cómo casi cada capítulo se trata de un flashback* y pese a que pudiese parecer exagerado y pesado, esto en realidad dio a la serie muchísimo dinamismo y la hizo parecer menos lenta de lo que en realidad es (repito, la historia de la serie se podía contar en muchos menos capítulos). Además, el hecho de jugar tan bien con el tiempo y con cada uno de los datos descubiertos sobre los personajes hace que el espectador se sienta parte de la historia y como todo un investigador. Da la oportunidad de que haga deducciones y descubra los secretos.

Independientemente de mi opinión sobre esta serie, queda claro que su éxito fue gracias al guión; éste es un claro ejemplo de storytelling, de que contar una historia sobre un tema polémico puede mantener a la gente en vilo si se sabe hacer de manera inteligente y sobre todo que la forma de darle vida a una historia, es una pieza fundamental.

*Flashback: un suceso ocurrido en el pasado en la línea del tiempo de la historia.
*Binge Watching: el acto de reproducir un episodio tras otro sin descanso.

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